La Historia de la Unión Europea hace referencia a los hechos políticos que han afectado a esta organización. La historia de los diversos estados que la componen es tratada de manera separada dentro de cada país.
La Primera Guerra Mundial, y sus nefastas consecuencias, marcarían el inicio del proceso de cooperación y, más tarde, integración de la futura Unión Europea. El conflicto supondría el asentamiento de la voluntad de crear un ambiente en el que no fueran posibles los conflictos bélicos dentro del continente. De esta manera, sería en este periodo cuando surgirían las primeras iniciativas, que poseían un carácter privado. La pretensión más ambiciosa sería crear una confederación que garantizase la paz entre los 27 estados europeos, algo que no era posible conseguir con la Sociedad de Naciones debido precisamente a su carácter global.
Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, las economías de los países de Europa salieron dañadas de manera crítica, lo que dio fin a la tradicional hegemonía europea en el mundo. Las dos nuevas prepotencias - Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas - tenían un poder económico, político y militar superior al del conjunto de los estados europeos. Ante esta situación, numerosas tendencias políticas pretendían reconstruir Europa como una nueva nación unificada, para evitar volver a un enfrentamiento entre los estados europeos. Las dos guerras mundiales se habían iniciado como conflictos europeos y, por ello, el continente había sido el principal campo de batalla.